Gonorrea
¿Qué es la gonorrea?
La gonorrea es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae que infecta la mucosa de la uretra (conducto por donde sale la orina), el cuello del útero, el recto, la garganta y la conjuntiva (membrana blanca) de los ojos.
La bacteria puede propagarse a través del flujo sanguíneo hacia otras partes del cuerpo.
¿Cómo se transmite?
La gonorrea se puede transmitir de una persona infectada a otra a través de las relaciones sexuales (vaginales, anales y/u orales).
¿Qué síntomas produce?
En los hombres, los primeros síntomas aparecen generalmente entre 2 a 7 días después del contacto sexual. Se caracterizan primero por molestias en la uretra (conducto por donde sale la orina al exterior), las que van aumentando con las horas y días hasta producir dolor intenso y descarga de pus por la uretra. Además, aparecen molestias urinarias (dolor al orinar, ganas de orinar frecuentemente). También el glande (punta del pene) se puede inflamar y enrojecer.
En las mujeres, los primeros síntomas aparecen generalmente entre 7 a 21 días después del contacto sexual. En las mujeres los síntomas en general son más leves que en los hombres e incluso muchas mujeres no tienen síntomas. Algunas mujeres pueden presentar molestias al orinar (dolor al orinar, ganas de orinar frecuentemente), secreción vaginal (pus), dolor pélvico (parte baja del abdomen), dolor con las relaciones sexuales y fiebre.
Las relaciones sexuales anales con una persona infectada pueden producir gonorrea anal que se manifiesta con malestar y dolor anal y secreción purulenta proveniente del recto.
Las relaciones sexuales orales con una persona infectada pueden producir gonorrea en la garganta (faringitis gonocócica). En general no hay síntomas, algunas personas infectadas pueden sentir molestias al tragar y dolor de garganta.
Si la secreción que contiene la bacteria entra en contacto con los ojos puede producir una infección externa de los ojos (conjuntivitis gonocócica). La infección puede producir hinchazón de los párpados (edema) y descarga de pus de los ojos. Los recién nacidos se pueden infectar en el parto si la madre tiene gonorrea. La conjuntivitis gonocócica puede producir ceguera si no se trata adecuadamente.
La infección vaginal en niñas y adolescentes habitualmente es causada por abuso sexual por adultos. Los síntomas para sospechar de una gonorrea en una niña son enrojecimiento e inflamación de la vulva (parte externa de la vagina) y descarga de pus por la vagina (manchas en su ropa interior). También puede haber inflamación en el recto y el ano y dolor al orinar.
¿Cómo se hace el diagnóstico?
El diagnostico se hace identificando la bacteria en la secreción. Para ello se debe tomar una muestra de la secreción en uretra, vagina, recto y/o garganta. La bacteria se puede ver en el microscopio y también haciendo un cultivo de la muestra. También se recomienda tomar una muestra de sangre para buscar otras ITS, dado que algunas personas tienen más de una ITS (sífilis, VIH/SIDA).
¿Cómo se trata?
Cuando hay sospecha de que una persona tiene gonorrea, es muy importante consultar a un/a profesional de salud para hacer el diagnóstico lo antes posible e iniciar el tratamiento. La gonorrea se trata con antibióticos.
Dado que las personas con gonorrea pueden transmitir la infección, es muy importante que eviten tener relaciones sexuales hasta completar el tratamiento, tanto ellas, como su o sus parejas sexuales.
¿Cómo se puede prevenir?
La gonorrea se puede prevenir usando condones correctamente y en todas las relaciones sexuales.
Para la prevención de la gonorrea en el recién nacido (la que se transmite de la madre al hijo/o durante el parto) es muy importante realizar el diagnóstico durante el embarazo para tratar oportunamente a la madre para que no transmita la infección al bebé.
Recuerde:
Si sospecha que tiene gonorrea y/u otra infección de transmisión sexual, debe:
Consultar lo antes posible a un/a profesional de salud o acudir a un centro de salud.
Evitar tener relaciones sexuales o usar condón en todas las relaciones sexuales en forma correcta hasta completar el tratamiento, tanto la persona infectada, como su o sus parejas sexuales.