Salud Sexual
La salud sexual ha sido definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la integración de los aspectos somáticos, emocionales, intelectuales, sociales y culturales del ser sexual, de manera de enriquecer positivamente y fortalecer la personalidad, la comunicación y el amor.
Según la OMS, la salud sexual se compone de tres elementos básicos:
· Ser capaz de disfrutar y controlar el comportamiento sexual de acuerdo a una ética social y personal.
· Estar libre del miedo, la verguenza, la culpabilidad, las falsas creencias y otros factores sicológicos que inhiben la respuesta sexual y perjudican las relaciones sexuales.
· Estar libre de problemas orgánicos, enfermedades y dificultades que interfieran con las funciones sexuales.
La salud sexual está encaminada al desarrollo de la vida y de las relaciones personales y no meramente al asesoramiento y la atención en materia de reproducción y de infecciones de transmisión sexual. (Cairo [CIPD], párrafo 7.2)
Salud Reproductiva
La salud reproductiva ha sido definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la condición en la cual se logra el proceso reproductivo en un estado de completo bienestar físico, mental y social de las personas, y no la mera ausencia de enfermedades o dolencias.
En consecuencia, la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos, y la capacidad de decidir si tener hijos e hijas o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.
Esta última condición lleva implícito el derecho de mujeres y hombres a obtener información y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables de su elección para la regulación de la fertilidad, así como el derecho a recibir servicios adecuados de atención en salud que permitan tener embarazos y partos sin riesgo y proporcionen a las parejas las máximas posibilidades de tener hijos e hijas sanos/as.
En consonancia con esta definición, la atención de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y el bienestar reproductivos al evitar y resolver los problemas relacionados con la salud reproductiva. Incluye también la salud sexual. (Cairo [CIPD], párrafo 7.2)